
Un cuaderno abierto en la cocina
Este blog nació con una excusa sencilla: muchas de las preguntas que nos hacéis en la mesa no caben en una conversación de sobremesa. De dónde viene el pescado que servimos los viernes, por qué el guiso de la casa se prepara con dos días de antelación, qué hacer con esa media col lombarda que sobra en la nevera o qué vino abrir con un cabrito asado. Aquí tratamos de responder a todo eso con calma y con detalle, sin prisas y sin adornos.
Un blog no es otra cosa que una página web en la que se publican entradas ordenadas de la más reciente a la más antigua, con la posibilidad de clasificarlas por temas y de dejar comentarios al pie de cada texto. Sirve para lo que sirve un dietario de cocina: para apuntar lo que se aprende, lo que sale bien y lo que conviene no repetir. En nuestro caso, además, es una forma de que la cocina salga del fogón y se explique en voz alta.
Qué vas a encontrar en estas entradas
Publicamos con regularidad y procuramos que cada texto tenga sustancia, no relleno. Los temas habituales son estos:
Recetas explicadas de verdad. No solo la lista de ingredientes, sino los tiempos, las temperaturas, los puntos críticos y los errores más frecuentes. Cuando una receta admite variantes, las contamos y decimos cuál preferimos y por qué.

Producto y temporada. Qué está en su mejor momento cada mes, cómo reconocerlo en el mercado, cómo conservarlo en casa y qué hacer cuando llega en abundancia. Hablamos de pescadería, de carnicería, de verduras de hoja y de frutas que duran poco.
Técnicas y utensilios. El punto de la carne, el fondo que se pega y no se quema, el arroz que se pasa en un minuto, la diferencia entre asar y hornear. Explicamos la técnica pensando en cocinas domésticas, no en cocinas profesionales.
Vinos y bebidas. Maridajes que funcionan, servicios a temperatura equivocada y alternativas honestas para presupuestos modestos.

Historia y cultura gastronómica. De dónde vienen ciertos platos, cómo se han transformado, qué se cocinaba aquí hace cincuenta años y por qué algunas costumbres se han perdido.
Vida del restaurante. Cambios en la carta, temporadas de caza, proveedores que nos dejan, ferias a las que vamos y decisiones que tomamos en la cocina. Cuando algo sale mal, también lo contamos.
Cómo está organizado
Cada entrada lleva una o varias categorías y varias etiquetas, de modo que puedas llegar a lo que te interesa sin leerlo todo. Si buscas ideas para una cena rápida, filtra por la categoría de recetas; si te interesa el producto, por temporada. El buscador y el archivo por meses siguen estando ahí para quien prefiera bucear hacia atrás.

Los comentarios están abiertos. Nos gusta que la gente pregunte, corrija y cuente su propia versión de un plato. Moderamos con mano blanda: se publica prácticamente todo lo que sea respetuoso y tenga que ver con el tema. Si tu duda es muy concreta, a veces responde antes otro lector que nosotros mismos, y eso es exactamente lo que buscamos.
De dónde viene la palabra
Merece la pena recordarlo, porque explica bastante de lo que hacemos. A finales de los años noventa se empezó a llamar weblog a esas páginas personales que recopilaban enlaces comentados sobre un mismo asunto, ordenados del más nuevo al más viejo. La forma abreviada, blog, apareció en 1999 de la mano de un editor de uno de aquellos primeros dietarios digitales. La idea de fondo, sin embargo, es anterior: ya en 1990 se había puesto en línea la primera página web de la historia, en un centro de investigación europeo, y desde entonces el formato no ha dejado de crecer y de diversificarse.
Lo que distingue a un blog de otras páginas es el tono. Aquí se escribe en primera persona, se mezclan los datos con la opinión y se firma lo que se dice. En un restaurante eso es una ventaja: quien cocina es quien escribe, y no hay intermediarios entre el fogón y el lector.
Para terminar
Si te apetece, suscríbete para recibir un aviso cuando publiquemos algo nuevo, y no dudes en escribirnos si quieres que tratemos un tema concreto, ya sea una receta que se te resiste o una duda sobre un producto que no encuentras. El blog se alimenta de esas preguntas tanto como de nuestras propias manías.