
La carta de Las Chacaras
Nuestra carta es corta, y eso es deliberado. Preferimos trabajar con pocos platos bien hechos que con una lista interminable en la que la mitad de las cosas llegan congeladas. Cambia con las estaciones y con lo que trae el mercado cada mañana, así que puede que algún plato de esta página no esté disponible el día de tu visita. Cuando eso ocurre, el equipo de sala siempre propone una alternativa parecida; si algo no lo tenemos, lo decimos sin rodeos.
La cocina parte de la tradición canaria y atlántica —el mojo, el gofio, el pescado de roca, los guisos de cuchara— y se permite licencias de otras cocinas que han pasado por nuestra historia: la peninsular, la magrebí, la caribeña. Todo se elabora en casa, desde los aderezos hasta los postres, y procuramos comprar producto de proximidad siempre que el proveedor nos lo permite.
Para empezar y compartir
Pensados para poner en el centro de la mesa, sobre todo si venís más de dos. Aconsejamos pedir dos o tres por cada cuatro personas y luego repartir.

- Queso asado con mojo y miel de caña o de palma, según temporada.
- Chipirones a la plancha con un refrito de ajo y perejil, apenas marcados para que no pierdan textura.
- Ensalada de la casa, con producto de temporada, aliñada en el momento de servir.
- Pata asada, un clásico de nuestra carta de invierno, servida desmenuzada y con su jugo.
- Atún con mojo hervido, plato sencillo donde el punto de cocción lo es todo.
Pescados y arroces
El pescado llega fresco y lo trabajamos entero en la cocina. Esto significa que a veces se agota antes de cerrar, sobre todo los fines de semana y en temporada alta. Si tienes interés por una pieza concreta, avísanos al reservar y la guardamos.
- Bacalao a la marinera, guisado despacio con su sofrito y servido con papas arrugadas.
- Cherne a la espalda, uno de los platos más pedidos de la casa, hecho a la plancha con mojo aparte.
- Paella mixta, por encargo para dos personas o más. Necesitamos un aviso previo, porque se elabora desde el caldo y no se improvisa.
Carnes
- Entrecot de ternera a la brasa, con guarnición a elegir y punto al gusto.
- Carne mechada, guiso lento de los que se deshacen, ideal para los días frescos.
- Pierna de cordero al horno, con su jugo reducido y papas panadera.
- Pechuga de pollo a la vinagreta, la opción más ligera de la carta de carnes.
- Magret de pato con salsa de frutos rojos, dentro de nuestras licencias peninsulares.
Postres
Todos son de elaboración propia y se preparan ese mismo día, por eso se acaban. Si vienes por un postre concreto, reserva tu ración con la comida.

- Leche asada con miel, receta de siempre y textura de flan tostado.
- Semifrío de gofio y plátano, el más canario de la lista.
- Semifrío de parchita, ácido y fresco, perfecto para cerrar una comida copiosa.
Vinos, agua y bebidas
La bodega se organiza por regiones, con una presencia importante de vinos de las islas y del resto de España, y algunas referencias internacionales para quien busque algo distinto. Puedes pedir la copa suelta si solo te apetece acompañar un plato, y siempre habrá alguien en sala dispuesto a recomendarte un maridaje concreto sin intentar venderte la botella más cara. También servimos cerveza de barril, refrescos, aguas y café de tueste natural.
Menú del día, grupos y alérgenos
De lunes a viernes ofrecemos un menú diario con primero, segundo, pan y postre o café, a un precio cerrado que cambia ligeramente según el mercado. Es la forma más cómoda de comer con nosotros si vienes con poco tiempo.

Para grupos de ocho personas o más pedimos que la elección se haga con antelación y que nos avisen de alergias e intolerancias con la reserva; así la cocina puede adaptar platos con margen. Tenemos opciones vegetarianas, aunque no forman una sección aparte en la carta, y podemos preparar alternativas sin gluten en buena parte de los platos. Si tu alergia es severa, indícalo también a tu llegada para que sala lo tenga presente en cada pase.
Si tienes cualquier duda sobre ingredientes, elaboración o procedencia del producto, pregunta al personal. Preferimos explicar la carta diez veces antes que servir un plato que alguien no pueda disfrutar con tranquilidad.